REPORTE DE UN CASO

Laringocele: una causa de obstrucción de las vías aéreas superiores

Jose Antonio de Paula FelixI; Felippe Felix II; Luiz Fernando Pires de MelloIII

Profesor Adjunto de Otorrinolaringología – Universidad Federal de Río de Janeiro
Residente de segundo año en Otorrinolaringología – Hospital Universitario Clementino Fraga Filho – Universidad Federal de Río de Janeiro
IIIMD. Servicio de Cirugía de Cabeza y Cuello-Hospital General Bonsucesso

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RESUMEN

Los laringoceles son dilataciones anormales del saco laríngeo, que se eleva entre los pliegues ventriculares, la base de la epiglotis y la superficie interna del cartílago tiroideo. Los síntomas clínicos son poco frecuentes y el hallazgo de laringoceles asintomáticos en estudios de patología es frecuente. A veces se presenta como hinchazón cervical que causa obstrucción de las vías respiratorias en necesidad de intervención de emergencia. En este estudio, relatamos un caso de obstrucción de la vía aérea superior por laringocele tratado por traqueotomía de emergencia y revisamos la literatura. Las complicaciones del laringocele incluyen infección (formación de piocele), aspiraciones de patógenos con bronquitis y neumonía posteriores y obstrucción de las vías respiratorias superiores, como en el caso reportado. A pesar de ser tumores benignos, los laringoceles causan obstrucción relevante de las vías respiratorias. El diagnóstico correcto y el tratamiento adecuado pueden evitar emergencias como le sucedió a nuestro paciente por el presente informe.

Palabras clave: laringocele, hinchazón cervical, obstrucción de la vía aérea superior.

INTRODUCCIÓN

El apéndice del ventrículo laríngeo o sacúculo generalmente está presente en la mayoría de las laringes humanas. Sale a través del borde anterior del ventrículo y se extiende superiormente a través del espacio paralaríngeo, teniendo el pliegue ventricular medial y el cartílago tiroideo lateralmente. Los laringoceles son dilataciones del sacículo del ventrículo de Morgagni, llenas de aire que se comunican con la luz laríngea y pueden estar temporalmente distendidas por moco.

La relevancia clínica es rara y es común encontrar laringoceles en exámenes post mortem de personas asintomáticas. En otros casos, puede presentarse como una gran masa cervical que bloquea las vías respiratorias y necesita atención urgente. En este estudio, los autores relatan un caso de laringocele que causa obstrucción de la vía aérea, requiriendo traqueotomía urgente, y revisan la literatura sobre este tema.

REPORTE DE CASO

Nuestra paciente era mujer de 45 años, ama de casa, atendida en mayo de 2002, quejándose de disfonía durante 40 días, asociada a ronquidos. No fumaba ni tenía ningún trastorno pulmonar, ni había tenido problemas laríngeos previos. Durante el examen físico, tenía una masa en la región cervical derecha (Figura 1) y durante el examen laringoscópico tenía una protuberancia cerca del pliegue ventricular y el pliegue ariepiglótico derecho (Figura 2). Pedimos una tomografía computarizada y una resonancia magnética (Figuras 3 y 4) que revelaron una gran lesión quística llena de aire, confirmando así el diagnóstico de laringocele. A finales de junio de 2002, mientras se sometía a exámenes preoperatorios, tenía disnea intensa y requería traqueotomía urgente. A medida que sus signos clínicos se estabilizaron, se sometió a resección de la lesión por vía externa (Figuras 5 y 6). Progresó sin complicaciones en el postoperatorio, con mejoría completa de los síntomas y examen laringoscópico normal (Figura 7).

DISCUSIÓN

Virchow, en 1867, fue el primero en llamar laringocele a esta dilatación anormal del ventrículo laríngeo, sin embargo, el primer informe de tal trastorno llegó en 1829, de un cirujano militar francés, Dominique Larrey.

Los laringoceles pueden expandirse medialmente, causando una reducción en el espacio supraglótico llamado laringocele interno. Otras veces puede expandirse lateralmente, reduciendo el espacio supraglótico, por lo que se llama laringocele interno. Otras veces puede expandirse lateralmente, saliendo a través de la membrana tiroidea cerca de la rama interna del nervio laríngeo superior, causando abultamiento en el cuello, por lo que se llama laringocele externo. Aproximadamente la mitad de los laringoceles son de tipo mixto, con componentes internos y externos. Suele ser unilateral, siendo bilateral en solo el 15%.

Los laringoceles se encuentran más comúnmente en hombres en una proporción de 5:1, en su quinta o sexta década de vida. Su causa es desconocida, sin embargo, se asocia con tos crónica, soplado de instrumentos musicales, soplado de vidrio y carcinoma de laringe. Histológicamente encontramos un epitelio cilíndrico pseudoestratificado ciliado con un número variado de células cálices en una membrana basal delgada 1-3.

Existe mucha controversia en cuanto a la etiología de las laringoceles4. Sus orígenes involucran factores congénitos, como los laringoceles en neonatos; y también factores adquiridos. En los adultos, un defecto congénito o una variación anatómica del sacículo puede ser la causa, al igual que los factores adquiridos, como los casos de carcinomas faríngeos o laríngeos, y las personas en las que la ocupación o el ocio implican elevar la presión intralaríngea, como soplar instrumentos musicales. Sin embargo, algunos factores no corroboran esta afirmación, como el hecho de que muchos pacientes no tienen ningún factor predisponente y la mayoría de esas alteraciones son unilaterales. El carcinoma de laringe está muy probablemente asociado con un aumento de la presión intraluminal, tanto por obstrucción de las vías respiratorias superiores, esfuerzo del habla, tos excesiva y condiciones mecánicas locales. Por lo tanto, es importante realizar una investigación en pacientes con laringocele con el objetivo de descartar cualquier neoplasia maligna asociada. En 1995, Thomé et al., describió nueve casos de laringoceles y quistes saculares en los siguientes pacientes: un trompista del ejército, dos fumadores con tos crónica y dos pacientes que usaron sus pliegues ventriculares para hablar.

Los síntomas se pueden dividir según el tipo de laringocele. En los laringoceles internos pueden interferir en la producción del habla y causar ronquidos o ronquera, e incluso obstrucción de las vías respiratorias superiores, según el caso presentado. Otros síntomas son: sensación de cuerpo extraño, dolor de garganta y tos. En los casos de laringoceles externos de tipo mixto, habrá una masa en el cuello con o sin síntomas laríngeos asociados.

Una tomografía computarizada puede ayudar a distinguir entre quistes llenos de aire de aquellos llenos de líquido y puede detectar un laringocele mixto en el que solo se sospechaba clínicamente uno de los componentes, interno o externo.

El diagnóstico diferencial incluye: quiste sacular, quiste branquial, absceso cervical y linfoadenopatía. Los quistes saculares no se comunican con la luz laríngea, y por lo general están llenos de fluido6,7,8.

Las complicaciones del laringocele incluyen infección (piocele), aspiración de patógenos y posterior bronquitis y neumonía, infección en la laringe lateral (después de la ruptura) y obstrucción de las vías respiratorias superiores, como se presenta en el presente caso. En 1997, Pinto et al., describió un caso similar que también causó obstrucción de la vía aérea superior, sin embargo, el paciente también tenía enfermedad pulmonar obstructiva crónica, lo que empeoró las cosas en lo que respecta a la insuficiencia respiratoria9.

El tratamiento con laringocele dependerá del tamaño y la repercusión de la enfermedad. Los laringoceles internos pequeños y los quistes saculares pueden ser extirpados endoscópicamente o transendoscópicamente con láser, causando menos edema y menos adherencia postoperatoria en comparación con el método convencional. Los laringoceles internos pequeños y recidivantes, que pueden estar relacionados con neoplasias malignas, y los laringoceles internos o externos grandes se extirpan mediante un abordaje externo. Se realiza un seguimiento de los laringoceles pequeños asintomáticos que solo se retiran en caso de que se vuelvan sintomáticos o causen alguna alteración cosmética10,11.

COMENTARIOS FINALES

A pesar de representar trastornos benignos, los laringoceles son una causa potencial de obstrucción respiratoria que puede amenazar la vida del paciente. El diagnóstico y el manejo adecuados pueden evitar una situación de emergencia, como se ha presentado en el presente caso.

1. Pennings RJE, van den Hoogen FJA, Marres HAM. Laringoceles gigantes: una causa de obstrucción de las vías respiratorias superiores. Eur Arch Otorhinolaryngol 2001; 258: 137-40.

3. Holinger L, Barnes D, Smid L. Laringocele y Quiste Sacular. Ann Otol 1978; 87: 675-85.

4. Ingrams D, Hein D, Marks N. Laryngocele: an anatomical variant. J Laryngol Otol 1999;113:675-7.

5. Thomé R, Thomé DC. Laringocele e cisto sacular primário. Tratamento cirúrgico por via externa: ressecção através da membrana tíreo-hióidea. Rev Bras Otorrinolaringol 1995;61(6):427-36.

6. Griffin J, Ramadan HH, Wetmore SJ. Laryngocele: a cause of stridor and airway obstruction. Otolaryngol Head Neck Surg 1993;108:760-2.

7. Micheau C, Luboinski B, Lanchi P, Cachin Y. Relationship between laryngoceles and laryngeal carcinomas. Laryngoscope 1978;88:680-8.

8. Amin M, Maran AGD. The aetiology of laryngocele. Clin Otolaryngol 1988;13:267-72.

9. Pinto JA, Coser PL, Neto AF. Laringocele e laringopiocele. Rev Bras Otorrinolaringol 1977;43(3):175-83.

10. Isaacson G, Sataloff RT. Bilateral laryngoceles in a young trumpet player: case report. ENT Journal 2000;272-3.

11. Szwarc BJ, Kashima HS. Endoscopic Management of a Combined Laryngocele. Ann Otol Rhinol Laryngol 1997;106:556-9.